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MUXÍA

Ayuntamiento de poco más de 6.000 habitantes que se extiende desde el Río Grande hasta el Río Castro. Desde el punto de vista morfológico, los acantilados costeros y los complejos dunares son característicos de su costa. La altitud máxima tiene la cota en el Monte Facho (300 m). Su relieve en el interior es bastante suave y los mayores contrastes se dan entre los valles y las laderas que los configuran. La costa muxiana cuenta con paisajes de una extraordinaria belleza. Las actividades económicas más importantes son la pesca y el marisqueo. Muxía es un ayuntamiento eminentemente marinero, seguido por los sectores de la agricultura, ganadería y sector forestal. El turismo es también una fuente importante de divisas.

El origen histórico de Muxía está unido al Conde de Altamira, al Monasterio de San Julián de Moraime, cenobio de mucha importancia durante toda la edad media y, como no, al Santuario de la Virgen de A Barca. Muxía recibe el estatuto de villa en el siglo XII. Así pues, la edad media fue una época importante en la historia de este ayuntamiento. En el 1552 sufre la invasión de una escuadra francesa. Y durante la invasión napoleónica sufre grandes daños y una importante represión. En el siglo XIX Muxía contaba con una importante actividad derivada de la pesca, con una flota importante en la captura de la sardina y congrio y con industrias de transformación entre las que destacaban los secaderos de pescado, de los que aún se conserva alguno.

Otro sector que empezaba a despuntar era el de la artesanía del encaje. Los años de la guerra civil y los primeros de la dictadura fascista fueron muy difíciles como en el resto de A Costa da Morte, y con ellos comenzó un éxodo migratorio primero a América y luego a distintos países de Europa. A medida que avanzaba el siglo XX, la llegada de la luz eléctrica, el avance de las comunicaciones y las épocas de buen precio en el pescado, hicieron que la economía fuera mejorando. En los últimos años toda A Costa da Morte, y Muxía en especial, se vio afectada por la catástrofe ecológica y económica ocasionada por el petrolero Prestige del que afortunadamente se comienza a recuperar. Esta tierra vio nacer al insigne fotógrafo Ramón Caamaño y al escritor y político López Abente.